lunes, 5 de agosto de 2013

Reflexiones: El colorante alimentario artificial

Buenas!

Hoy quiero hablarles de un producto cuyo uso indiscriminado llama poderosamente mi atención por diversos motivos: el colorante alimentario artificial.


Colorante como para 3 millones de paellas

El otro día me pasó algo que despertó mi curiosidad. Usando en mi trabajo el "maldito" colorante me callo un poco en los dedos, pues bien, cuando fui a lavarme las manos aquello no me salía ni con lejía, ni con estropajo de "nanas" ni con nada de nada.

Aquí la prueba documental


Entonces pensé: si eso pasa en mi mano... ¿Qué no hará en nuestros estómagos? Hay varios estudios al respecto pero lo dejaremos en que está demostrado que no es del todo beneficioso para la salud el consumo de estos productos.

Entonces... ¿Que necesidad hay de echar estos colorantes en nuestras comidas para darle un "bonito" tono amarilloso? Porque una cosa esta clara y es que esto no aporta a nuestras comidas nada más que color amarillo porque oler no huele a nada y saber sabe menos.

Si buscas información acerca de los colorantes artificiales verán que se dice que su razón de ser no es otra que la de hacer los alimentos más atractivos a la vista y que hay ciertos colores que llaman la atención y resultan apetecibles y que el color en sí es uno de los atributos que más valora el consumidor a la hora de mostrar su preferencia por uno u otro producto.

Hemos descubierto también que las primeras referencias que se tienen del uso legal de colorante alimentario artificial data de finales del siglo XIX cuando en Estados Unidos (no se porque no me extraña que fuera precisamente allí) se aprobó su utilización para dar un color más apetitoso a la mantequilla.

La finalidad real de estos químicos es principalmente la de aportar colores "naturales" a la vista del consumidor. Como en el caso de los refrescos, el yogur, los helados o las golosinas, en los que asociamos el color rosa (o incluso rojo) al sabor a fresa. Por este motivo si al elaborarlo se obtienen otros colores, rápidamente la industria corrige este "defecto" para que nos resulte impactante ver un helado de fresa de color blanco.

Llegados a este punto sigo sin creer que sea realmente imprescindible el asunto pero continuemos...

Gran parte de los productos derivados de la industria alimentaria contienen colorante alimentarios, cosa que en ocasiones crea rechazo y gracias a lo cual desde hace algunos años muchas productores los han eliminado de su listado de ingredientes, sustituyéndolos por colorantes naturales o simplemente prescindiendo de ellos, dando mayor importancia al sabor y la naturalidad que al aspecto externo que presenta el producto que, en cualquier caso, lo normal es que resulte más apetecible en estado natural.

Y me direis... ¡Que enterado es este chaval! Se perfectamente que este colorante es un sucedaneo del maravilloso azafrán, pero claro, estos polvos del planeta de los Simpsons no le llegan a la suela del zapato al aroma que tienen los pistilos... Supongo que en eso estaremos de acuerdo. Por mi parte prefiero mil veces un arroz con un tono mas bien blanquecino, que una paella anaranjada con un color muy llamativo pero de dudosa procedencia.

Por no ponernos a hablar del tema de la salud, que de todos es sabido que estos rollos cuya nomenclatura es un código tipo E-XXX no suelen ser de lo mejorcito para nuestro organismo, por lo tanto, os lanzo la pregunta: ¿por qué hacemos las paellas de color amarillo-naranja? No es suficiente con el colorante natural que obtenemos del gustoso caldo que hemos puesto, de todas la verduras, de la carne, marisco o pescado que hayamos puesto y además del azafrán (si se lo ponemos)... ¿Por qué diantres le echamos ese "toquito" de polvo? ¿Es realmente necesario? ¿Es únicamente para hacerlo mas atractivo a la vista? A mi desde luego me echa para atrás.

Mi conclusión es la siguiente: cocinemos más con el corazón, con mas gusto y con menos fuegos de artificio. Eso sí, tengamos claro lo siguiente: "de gustibus non est disputandum" es decir, " no se debe discutir sobre gustos".

Por cierto que los refrescos son los productos para los que más se utilizan colorantes alimentarios artificiales. Ya sabemos todos que los refrescos son agua, azúcar, colorante y poco más...

8 comentarios:

  1. Reflexión interesantísima!! fuera el colorante, y disfrutemos de los colores naturales de los alimentos :)
    Un beso familia!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me alegro de que les haya gustado. Arriba lo natural! Besitos :)

      Eliminar
  2. Una buena entrada si señor. Yo tengo que confesar que lo tengo en cocina, pero que llega a caducar porque mi madre me inculcó la cultura del azafrán que aunque colorea menos si realza el sabor. Y lo uso muy de ralo en ralo. Y mas después de leer tantos estudios que se han hecho sobre los colorantes.
    Besinos familia, espero que recargarais pilas.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. La verdad es que por aquí se usa bastante. Viene de lejos, ya que antes no había demasiado dinero para comprar azafrán, y ciertas costumbres muy difíciles de quitar. Besitos :)

      Eliminar
  3. Una pequeña cantidad de Cúrcuma (algo totalmente natural y muy bueno para la salud) colorea el arroz y no daña el sabor.

    Infor:

    http://es.wikipedia.org/wiki/Curcuma_longa

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muy bien, la cúrcuma es otro ejemplo de colorante natural que además aporta un delicioso sabor. Un abrazo!

      Eliminar

Si te ha gustado déjanos un comentario, nos hará mucha ilusión.
Si no te ha gustado déjanos un comentario, nos servirá para mejorar.