martes, 11 de junio de 2013

Nuestros imprescindibles

Buenas!

La entrada de hoy hemos querido dedicarla a esos objetos que los Tartufo consideramos imprescindibles en la cocina. Ese utillaje sin el que nos sentiríamos perdidos en la cocina y que tanto nos puede facilitar el trabajo. Utensilios varios que pueden ir desde el objeto más aparentemente nimio o económico hasta cacharros algo más “exclusivos”.

Esperamos hacer de este post una guía útil en la que entre todos vayamos conformando el listado de utensilios que debe tener cualquier “cocinillas” que se precie. Empezamos.


Cuchillo cebollero

Hay muchos modelos distintos, incluso materiales… Sin ir más lejos, en nuestra cocina tenemos cuatro diferentes. 

Podríamos decir que es la navaja suiza de la cocina ya que es el cuchillo por excelencia, ese que no puede faltar en casa de todo aficionado de la cocina que se precie y el preferido por los profesionales. Se utiliza para cortar frutas y verduras, hierbas, hortalizas, carnes y pescados.

Nuestro favorito es un cuchillo de la marca japonesa Global. Se trata de un cuchillo fabricado en una única pieza de acero inoxidable con mango en relieve. Hace más de seis años que lo compramos (lo primero con lo que nos hicimos al comprarnos la casa) y podemos decir que está prácticamente igual que el primer día. Son algo (por no decir bastante) caros pero compensa tener un buen cuchillo con el que trabajar rápida y eficazmente.


Puntilla

En ocasiones puede ser complicado encontrar una buena puntilla, tengamos en cuenta que es un cuchillo que se utiliza para casi todo en parte gracias a su pequeño tamaño que lo hace muy manejable. Se usa principalmente para pelar frutas y verduras y para pelar y cortar al aire

Tenemos varias puntillas, de hoja recta y curvadas, pero para la puntilla también nos decantamos siempre por la misma. Se trata de una puntilla de hoja recta de la marca alemana Zwilling. Hace casi seis años que al Tartufo se lo trajeron los Reyes Magos y sigue intacto. Es el cuchillo que más utilizo porque me apaño mejor que con el cebollero (que lo veo demasiado grande para mi). Su precio es algo caro pero bastante más económico que los anteriores y en mi opinión el mejor en relación utilidad – precio.
 
Cacerola de hierro colado
De estas solo tenemos una, al menos por ahora y al menos de las buenas (porque sí que tenemos alguna imitación más o menos lograda).  Es quizás el utensilio más nuevo que tenemos (poco más de seis meses) y sin duda es el que más mimamos. Dicen que tienen garantía de por vida así que esperamos que Lucia la herede y la utilice para cocinar grandes guisos como los que hace hoy su padre.

Las cacerolas de hierro colado vitrificado (también llamadas cocottes) de Le creuset destacan y sorprenden por muchas cosas pero sobre todo por lo rápido que se calientan, de forma que la comida está lista antes y se cocina mejor porque además el calor se reparte de manera uniforme. 

Su precio es bastante caro (y cuando digo bastante quiero decir mucho) pero esto no es un gasto sino una inversión. Es preferible gastar el dinero una vez en una buena olla que tener que comprar otras de menos calidad, que se nos estropean con frecuencia o no cocinen los alimentos del todo bien.

¿Alguna vez has tenido la sensación de que te has gastado bastante dinero en algo pero que aún así te compensa? Eso es exactamente lo que nos pasa con la cocotte, nos ha dolido pagar su precio pero volveríamos a hacerlo sin duda alguna.



Tabla para cortar

Se trata de una tabla de PVC (policloruro de vinilo) que también tiene sus años (la compramos el mismo día que el cuchillo cebollero) y la verdad es que ya está bastante trillada, rallada por los cuchillos pero para eso está y ahí sigue, aguantando el trote diario. 

La nuestra en concreto mide 40 * 30 cm lo cual es un tamaño más que suficiente para poder pelar y cortar con comodidad, existen muchos otros tamaños. Tiene un par de centímetros de grosor y unas mini – patitas de silicona que en cierta manera se adhieren a la superficie de la encimera y la hacen muy estable.

Una buena tabla es imprescindible para poder cocinar sin estropear la encimera. Además, como todos sabemos, las tablas de madera son bastante antihigiénicas aunque son las que siempre ha habido en casa.

La nuestra es de color azul (por aquello de que nos hacía juego con la cocina) pero existen de varios colores (amarillo para la pastelería, azul para el pescado, rojo para la carne, verde para frutas y verduras y blanco para el pan son las más usadas). Nuestra idea es tener más de una en un futuro no muy lejano. 



Pelador de patatas

Sabemos que hay quien se maneja mejor con los cuchillos para pelar las papas (o patatas) y que hay quien cree que utilizar pelador es de "blandengues" así que solo lo utilizamos cuando estamos solos en casa.

Considero imprescindible tener un buen pelador, con mango ergonómico y una buena cuchilla. Gracias a él pelo papas (también zanahorias o batatas) en un tiempo record y quitando únicamente la cáscara por lo que consigo un aprovechamiento óptimo del alimento.

En cuanto al pelador el Tartufo y yo no nos ponemos de acuerdo porque tenemos gustos distintos. El pelador que más utilizo yo es de plástico y con la cuchilla de acero inoxidable, tiene forma de cuchillo, no tiene marca (es de los chinos aunque los hay similares en Ikea) y tiene varios años pero ahí sigue, dándolo todo como el primer día. El pelador que más utiliza el Tartufo es uno curvado y de acero inoxidable, de la marca Arcos… Cuestión de gustos.


Rallador de cuatro caras

Sí, como casi todo el mundo, lo utilizamos sobre todo para rallar queso pero también para rallar verduras (zanahoria, tomate, calabacín, etc.) y cortezas (naranja, limón, pomelo,…), hacer rodajas muy finas de patata, calabacín, etc.

El tener diferentes tamaños lo convierte en un utensilio muy versátil, además es de acero inoxidable. Sin embargo tienen un inconveniente y es la dificultad de limpiar los restos que quedan en los orificios (sobre todo si rayas queso). El nuestro es el de Ikea.

Báscula

Hay quien no utiliza báscula (véase alguna que otra madre) y se maneja bien echando las cantidades “a ojo”. Para cocinar no es que sea imprescindible pero sí para la pastelería y sobre todo (al menos en casa) para la panadería. ¿Qué has visto una receta fabulosa y la quieres elaborar en casa? Pues vas a necesitar una báscula… sí o sí. 

Las analógicas de toda la vida (es decir las de la agujita) son monísimas pero si la quieres de precisión su precio se dispara. Por eso recomendamos las digitales que son más precisas y capaces de medir gramo a gramo; las hay muy apañadas por poco dinero, además son ligeras y ocupan muy poco espacio. La nuestra es de la marca beurer.


 Una buena soteau (o en su defecto, una buena sartén)

En realidad aún no tenemos soteau (cuestión de prioridades) así que utilizamos una sartén en su lugar. Hace bastante tiempo que la tenemos y no costó demasiado cara (en comparación con otras que hemos visto en el mercado). Se trata de una sartén con base de acero y cuerpo de aluminio fundido de la marca Valira. Por supuesto no es una sartén de teflón con ese antiadherente que además der ser tóxico, es de muy mala calidad y no resiste bien las altas temperaturas. Nuestra sartén, por el contrario, tarda más en calentarse pero reparte el calor uniformemente, es más resistente a los rayones y no se deforma; eso sí es bastante pesada pero también es bastante grande.

Nuestra sartén aguanta desde pescados a la plancha hasta arroces… Totalmente multiusos!

Eso sí, confesamos que ya le hemos puesto el ojo a la que esperamos que sea nuestra próxima adquisición: se trata de una sartén de titanio super antihaderente de la marca Woll (demasiado caras por desgracia).

Y hasta aquí nuestra compilación de utensilios de trabajo sin los que nuestra cocina estaría vacía y nosotros perdidos. Quizás vayamos cambiando nuestras preferencias con el paso del tiempo, por ahora, estos han sido nuestros imprescindibles.

Una cosa más, un buen equipo de música es primordial para amenizar toda sesión de cocina!

7 comentarios:

  1. Una entrada importantisima para que las recetas también salgan bien.
    Bss

    ResponderEliminar
  2. Es bastante interesante. Vamos a ver cuales son mis básicos.

    Desde que no vivo en casa tengo una batidora (de brazo), fue el primer regalo de mis padres cuando me fui. Imprescindible para "pureses" y gazpachos. Luego me regalaron la olla a presión, tampoco la cambio por nada. Me resuelve lentejas, guisos, y las verduras al vapor.
    El siguiente regalo interesante fue un cuchillo, un poco más grande que el cebollero. Fue mi primer cuchillo bueno, y le tengo especial cariño.
    Mis fuentes pyrex de horno son fundamentales, todo se puede hacer ahí. Asados, bizcochos, tartas. Solucionan todo para lo que no tienes algo específico.
    Hace un año y medio que tengo una batidora de varillas de mano, un molde desmontable de p.m. y una báscula. Ese es mi kit repostero.
    Y recientemente (el mes pasado), gracias a un regalo de mi tío, tengo tres supersartenes que sin llegar a las woll, se les quedan muy cerquita.
    ¡Que suerte tengo! :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues también son muy útiles tus imprescindibles, como su propio nombre indica. La verdad es que si empezamos a mirar... No acabaríamos! En algunos coincidimos pero esas tres super sartenes me gustaría verlas jajajajja. Besitos!

      Eliminar
  3. Ya estás creándome necesidades... Muero por una cocotte de Le creuset, pero ya caerá.... Besos!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es una gran inversión Ana, te lo aseguramos. Besitos!

      Eliminar
  4. Hola! Coincido plenamente que la inversión en buenos utensilios es fundamental. Yo comencé por los de las marca sueca y de a poco e ido invirtiendo. Me sorprende la mención a woll, que ahora es mi sartén de cabecera. He investigado mucho las opciones que había sobre sartenes http://enata.blogs.elle.es/2016/02/09/sartenes-titanio-opciones-espana/ y llegué a la conclusión de que eran las que a mí mejor me iban pero hay otras marcas que se consiguen en España que parecen buenas. Saludos.

    ResponderEliminar

Si te ha gustado déjanos un comentario, nos hará mucha ilusión.
Si no te ha gustado déjanos un comentario, nos servirá para mejorar.