Buenas!
Hoy les traemos otra
receta de muffins: muffins de chocolate negro. Más sencillos que los muffins
que les presentamos la otra vez, con menos ingredientes, pero igual de buenos.
La cosa era que nos
habíamos quedado sin pan de molde (cosa que nos suele pasar normalmente los
viernes) y no teníamos desayuno para el día siguiente, ni ganas de ir al supermercado
así que nos decidimos a echar mano de nuestra vena repostera. Primero pensamos
en preparar el clásico bizcocho de yogur que de tantos apuros saca a uno pero
echando un vistazo en la despensa vimos que teníamos gotas de chocolate que nos
obligaron a decantarnos por unos muffins de chocolate.
Y alguien podrá
preguntarse… ¿por qué no hacer las tradicionales magdalenas? Pues sencillamente
porque los muffins también están muy buenos y además son más grandes; con un
muffin y un café con leche tienes un desayuno más que aceptable.
Y de que gusto da
ver a Lucia comerlos, bueno y casi cualquier cosa que tenga chocolate se los
zampa como si nada y cuando nos acercamos a ella con uno de éstos y le
preguntamos si quiere comerlos… Da gusto ver la cara de felicidad que pone. No
nos gusta dar bollería industrial a la peque, no queremos cometer con ella los
errores que nosotros hemos tenido. Así que no hay nada mejor que la repostería
hecha en casa y con nuestros propios ingredientes.
| Muffins con pepitas de chocolate |
Esperamos que les
guste!
Ingredientes:
200 ml de leche
100 gr de azúcar
75 gr de mantequilla
derretida
150 gr de gotas de
chocolate negro
Un huevo grande
(nosotros pusimos 2 porque eran muy pequeños)
Un sobre de levadura
en polvo
Una cucharadita de
esencia de vainilla
Ralladura de limón
Elaboración:
Para empezar
precalentamos el horno a 200º centígrados, con calor arriba y abajo y la bandeja en la posición central.
Tamizamos la harina
y la levadura y la mezclamos en un recipiente amplio con el azúcar. A continuación añadimos las gotas de chocolate y removemos de nuevo.
En otro bol batimos
ligeramente (sin que burbujee demasiado) el huevo. Agregamos la leche, la mantequilla, la ralladura de limón y la esencia
de vainilla y removemos lo justo para que se mezclen los ingredientes.
A continuación,
mezclamos la harina con los ingredientes líquidos. No hay que remover demasiado
la masa ya que el secreto de la textura de los muffins es precisamente no
introducir demasiado aire en su elaboración.
Llenamos los
moldes con la masa hasta las 3/4 partes de su capacidad. Hemos utilizado moldes deshechables de alimunio, como los que se utilizan para hacer flanes.
Bajamos la temperatura del horno a 180º centígrados e
introducimos la bandeja con nuestros muffins para hornearlos durante
aproximadamente 25 minutos o hasta que estén dorados.
Retiramos de la
bandeja del horno y dejamos reposar los muffins en una rejilla.
Listos para el desayuno o la merienda!

Os han quedado espectaculares!
ResponderEliminarEsa peque es una suertuda!!!Y este jueves es su santo asi que la tendréis que sorprender...y de paso a nosotros!!!
ResponderEliminarBss family!
Jejejeje. Sí que es suertuda sí y nosotros también porque la verdad es que come de todo y muy bien y le gusta todo además así que no tenemos problema con ella. Además es un solete jejejej. Alguna sorpresilla le caerá, seguro que sí! Besos!
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