lunes, 3 de diciembre de 2012

Crema de espinacas


Buenas!

Hoy venimos de nuevo con un día de… de estos que nos inventamos los blogueros – twiteros. En esta ocasión toca el #Diadeladieta y la verdad es que nos va a venir bien a todos porque con tanto blog, los kilos aumentan a medida que crece el número de recetas jejejeje.

La verdad es que los Tartufo somos expertos en esto de hacer dieta. De echo hemos estado a régimen de adelgazamiento hasta hace unos meses, cosa que retomaremos en cuanto pasen las fiestas.
Seamos sinceros, estar a dieta supone un “sacrificio” que requiere ganas y, sobre todo, estar mentalizado. Si no estás seguro del todo, caer en la tentación es más que sencillo. Cualquier cosa apetece, incluso lo que normalmente no comes o no te llama la atención, por lo que la dieta se puede convertir en una auténtica cuesta arriba, con obstáculos y resbaladiza.

Sin embargo, llevar un estilo de vida saludable no solo es bueno para nosotros si no que es necesario. Teniendo claro que una vez al año no hace daño y que lo que no mata engorda. Que tampoco es cuestión de obsesionarse y volverse majara con el tema.

Desde que los Tartufo somos padres, valoramos más aún si cabe la alimentación sana, además de la tradicional y sencilla, la de nuestros padres y abuelos, que elevaron la esperanza de vida gracias a comer como uno debe hacerlo… sin grasas saturadas, bollería industrial y todas esas tonterías que hoy nos zampamos directamente salidas de una fábrica y no de una cocina.

Así que hoy #Diadeladieta queremos aprovechar para revindicar un estilo de vida saludable, comiendo de todo un poco pero bien, cuidando lo que nos llevamos a la boca que ya se sabe que somos lo que comemos.

Nuestra aportación para hoy es una crema de espinacas, como las de toda la vida, pero le hemos dado un toque de sabor y color, además de aportarle proteinas e hidratos de carbono, añadiéndole un par de rebanadas de pan tostado y un huevo escalfado por comensal... una delicia! 

Crema de espinacas



Feliz #Diadeladieta!

 




Ingredientes:

200 gr de espinacas
3 cebollas pequeñas
2 patatas medianas
4 dientes de ajo
2 huevos
250 ml de leche
Rebanadas de pan (cantidad a gusto del consumidor)
Una nuez de mantequilla
Aceite de oliva
Pimienta negra molida
Sal 








Elaboración:

Pelamos y cortamos la cebolla y los ajos. Pelamos y lavamos las patatas y las cascamos. Ponemos una cazuela al fuego con un chorrito de aceite, donde pocharemos la cebolla. Cuando la cebolla haya cogido algo de color añadimos los ajos. A continuación incorporamos las patatas y dejamos que se sofrían un par de minutos. Añadimos agua (o caldo si tenemos) hasta que cubra (o un poquito más) y dejamos a fuego no muy fuerte hasta que la patata se haya guisado.Agregamos las espinacas y, en cuento rompa hervir, retiramos del fuego. Trituramos y salpimentamos. Reservamos.


A continuación, vamos a tostar el pan. Les contaremos un pequeño apaño que usamos en casa para tostar las rebanadas de pan de forma rápida, sencilla y limpia. Ponemos una rejilla (de las que se usan para asados en el horno) sobre un fogón de la vitro-cerámica a fuego medio – fuerte. Colocamos el pan sobre la rejilla y los dejamos un par de minutos hasta que esté crujiente (por ambas caras). Reservamos sobre una rejilla para que se mantenga crujiente y no se reblandezca por el calor.


Ahora vamos a escalfar el huevo. Para ello ponemos un cazo al fuego con agua y el vinagre. Cascamos un huevo en un bol y reservamos. Es importante que el huevo sea muy fresco para que la clara quede recogidita y la yema en el medio. Cuando rompa a hervir bajamos el fuego y hacemos un remolino removiendo con el mango de una cuchara. Añadimos el huevo y dejamos que se cocine hasta que la clara esté cuajada y la yema tenga un color más apagado que el que tiene cuando está cruda. Retiramos el huevo con ayuda de una espumadera y lo introducimos unos segundos en agua fría para que se corte la cocción y pierda el sabor de vinagre. Reservamos.

Por último emplatamos. Ponemos en plato hondo  la crema, introducimos un par de rebanadas de pan tostado y colocamos el huevo sobre ellas. Salpimentamos y añadimos una gotita de aceite.

Listo para comer!






6 comentarios:

  1. ¡¡Qué maravilla!! Y lo bien que me viene para mi dieta perpetua!!jajaja.Comer de todo evitando fritos y dulces es la mejor.
    Un besote muy fuerte

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    1. Claro que sí Mila. Los fritos y los dulces los dejamos para los "una vez al año no hace daño" ;)

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  2. Me encanta lo de comer cosas que salgan de la cocina y no de una fábrica. ¡Toda la razón!

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  3. Tenéis razón, me ha quedado la crema de espinacas riquísima sin ese sabor fuerte a espinacas que no me gustaba. Mi hija y yo nos hemos tomado un bol enorme y nos ha sabido a gloria. Ah, y como las dos hemos decidido volver a la comida sana a tope hemos disfrutado doblemente. Gracias. Elba

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    1. Que bien Elba. Nos alegramos de que la hayas probado y que te gustara y a tu hija también :)

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